Templo Seikyuji - Newsletter 26 Abril 2021

 


Carta a la sangha de Raphaël Doko Triet, 



“Al final de la semana pasada me informaron del deceso del Maestro Okamoto. Michiyo, la hija mayor del Maestro Deshimaru, me lo anunció.
Le conocí en la primavera de 1976, cuando, con otros discípulos, acompañamos a Sensei a Japón. Estuvimos alojados en dos ocasiones en el templo Seikyuji que depende de Teishoji, el templo de Okamoto Roshi.
Era gran amigo del Maestro Deshimaru y su padre era amigo de Kodo Sawaki. 
Teishoji está situado en Saku, ciudad en las montañas de la provincia de Nagano. Kodo Sawaki estuvo allá en numerosas ocasiones, también para sesshines.
Hace poco tiempo –antes de que importantes obras de renovación la supriman– aún existía la habitación de Kodo Sawaki, en la que a Sensei le gustaba dormir y encontrarse con el recuerdo de su maestro.
Poca gente sabe hasta qué punto este monje ayudó a lo que el maestro Deshimaru llamaba su misión. Dos años después de la muerte de Kodo Sawaki, Sensei vino a Francia. Después fue el Maestro Okamoto quien le ayudó permitiéndole hacer Hossenshiki, la ceremonia de shusso; luego intervino para que pudiera recibir la transmisión de Yamada Reirin Roshi, Zenji del templo de Sojiji.
También fue él quien permitió a Sensei tener un templo en Japón, Seikyuji, un templo pequeño. Le ayudó sin descanso de forma totalmente desinteresada. Era un monje más bien tímido, de campo, con un respeto infinito por el maestro Deshimaru y por su misión. Nunca pretendió destacar ni tener discípulos occidentales.
Cuando nos dio la transmisión a Michel Bovay y a mí, nos dijo: «No quiero que seáis mis discípulos, os ayudo como antes ayudé al maestro Deshimaru, él siempre será vuestro maestro.»
Son escasas las personas que manifiesten tal delicadeza. Incluso en las fotos, siempre ponía a los otros delante y él detrás. Después dio la transmisión a otros discípulos de Sensei y siempre con el mismo espíritu.
Con emoción os invito a ofrecerle una ceremonia en vuestros respectivos dojos antes de que, todos juntos, le rindamos homenaje en nuestro templo Seikyuji. Templo en el que estuvo en tres ocasiones, igual que en el dojo de Lisboa.

También quiero dar las gracias a Michiyo, la hija del Maestro Taisen Deshimaru, que sin descanso ha mantenido el vínculo entre Teishoji y la misión de Sensei; personalmente me ha ayudado constantemente como también ha ayudado a nuestro templo Seikyuji. 
Hoy está llena de tristeza.

Por último, no quiero olvidar a la Sra. Okamoto, en ella, cada vez que llego a Teishoji, tengo la impresión de encontrar simultáneamente a mi madre y a Kannon. Siempre nos ha acogido con infinita amabilidad. Su energía, a pesar de su edad, nos ha dejado impresionados.
En cuanto las condiciones sanitarias lo permitan, espero ir a visitarla y a inclinarme ante la tumba de Okamoto Roshi, mi maestro de transmisión.”
 

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