Kusen de Étienne Zeisler sobre el "Tenzo Kyokun" del Maestro Dogen [38/..]

KUSEN

 (enseñanza oral durante zazen)

"TENZO KYOKUN"

del

Maestro DOGEN

Comentarios de Ètienne Zeisler 

38/..]  

Martes 20 de enero 1987. (07:00 h).

Al final del día de zazen del domingo 18 de enero, comenté la frase siguiente:”Considerad el cambio de las estaciones como una unidad. Apreciar lo ligero y lo pesado con una dimensión elevada. Es únicamente en este momento cuando podréis escribir, comprender y estudiar la palabra dai”

El Maestro Dogen continúa mostrando el ejemplo de los grandes maestros del pasado. Dice:” Si el tenzo Kassan hubiera ignorado el sentido profundo de daishin, no habría podido estar en condiciones de revelar a Daigen Fu Joza la Via hacia la práctica auténtica del Dharma, explotando en una carcajada atronadora en una de sus conferencias. Si Issan hubiera sido incapaz de escribir la palabra dai, ciertamente no habría podido mostrar la profundidad de su comprensión a su maestro tomando del fuego un pedazo de leña apagada, y soplando debajo tres veces, antes de devolvérselo. Tampoco Tozan, si no hubiese comprendido exactamente, minuciosamente, no habría podido responder a la pregunta:¿Qué es Buda?” mediante esta frase célebre: “Tres libras de sésamo.”

Las tres historias de los que han podido comprender, escribir y estudiar daishin hacen referencia a historias Zen.

El tenzo del templo de Kassan, viajaba de templo en templo, de dojo en dojo, para escuchar todas las enseñanzas. Un día quedó bloqueado en un templo a causa de la nieve. El tenzo escuchó el sermón del jefe del templo, Daigen, Ese día Daigen hablaba del Dharma y de la naturaleza de Buda. A mitad de conferencia, el tenzo estalló en una carcajada atronadora. Después de la conferencia Daigen lo hizo llamar a su habitación y le dijo “Para ser sincero soy una persona muy simple. Mis comentarios sobre los sutras son muy literarios. Me ha parecido que se ha puesto a reír cuando yo hablaba del Dharma. ¿Tendría la amabilidad de decirme donde estaba mi error?. El tenzo respondió:”Lo que ha dicho coincide perfectamente con lo que está escrito. En esto no hay error alguno. Sucede únicamente, que usted no hace otra cosa que girar alrededor de un asunto sin conocerlo realmente”. Daigen cesó enseguida toda conferencia. Viajó a la búsqueda del Dharma practicando con todas sus fuerzas.

Issan era un discípulo de Hyakujo. Hyakujo le dijo un día:”Tráeme fuego.” –Voy enseguida-. E Issan le trajo un trozo de madera apagada ya fría, que había tomado del fogón. Hyakujo le preguntó: ¿Dónde está el fuego? Issan giró la madera con su mano, sopló tres veces y se la tendió a Hyakujo. Hyakujo comprendió el espíritu de Issan.

Tozan era tenzo y preparaba la guen mai. Cuando pesaba el sésamo, alguien le preguntó:” ¿Qué es Buda? Respondió: “Tres libras de sésamo”.

Dije el domingo:”Debemos comprender daishin en nuestra vida real, en nuestra vida cotidiana.” El Dharma y la vida deben volverse unidad. La mayoría de la gente quiere escapar de este Dharma auténtico, ir en otra dirección.

Sensei decía:” El verdadero koan es nuestra vida. Es inútil estudiar koans librescos, buscar el Dharma espiritualista o intelectual”. Si se leen los koans de los tiempos antiguos, son difíciles de comprender, especialmente la historia de Issan. Solo nosotros mismos podemos comprender nuestra vida. Los otros no pueden comprender por nosotros. El koan de Issan se ha convertido actualmente en una ceremonia. Si vais a Eiheiji, veréis a los monjes girando un bastón de madera durante la ceremonia. Ha permanecido la forma, pero la verdadera vida se ha escapado.

Daigen Fu Joza hablaba, disertaba. La explicación ha quedado, pero la vida se ha escapado. A Tozan se le planteó una pregunta:”¿Qué es Buda? Su respuesta es una verdadera enseñanza:”Tres libras de sésamo”. La autentica verdad está aquí y ahora.

Daishin, es parar de imitar, parar de remediar. Daishin, es practicar, comprender el mundo de nuestras ilusiones. Comprender por nuestro cuerpo y no por nuestro cerebro. Nuestra vida tiene en ese momento el valor más elevado. Si solamente se practica en la imaginación, al final nos volvemos complicados y se sufre.

“¿Qué es Buda? ¿Qué es el satori? ¿Quién soy yo? Entonces la vida real está siempre en contradicción con nuestros pensamientos. Aparece el sufrimiento y se intenta explicar. Dogen dice:”Es como intentar meter un cubo en un cilindro hueco, aunque se intente diez mil años, no se conseguirá.”

Zazen se practica con nuestro cuerpo, con nuestro espíritu. Sensei decía:”Cuando hacéis gassho, vuestro espíritu se vuelve Buda. Si levantáis el puño os volvéis agresivos”. Si se da un puñetazo no es Buda quién aparece sino el diablo. Si se meten los dedos en la nariz, se es un cerdo, si se comen con los dedos uno se vuelve gaki. Si se hace gassho, aparece Buda.

Si nos concentramos en nuestra vida, se puede coger la raíz de todas las religiones, la raíz de todos los fenómenos. Si se olvida la raíz nuestro espíritu errará sin cesar, influenciado por las formas, por las opiniones, por las categorías, por los fenómenos. Volver a esta raíz es zazen. Zazen debe ser el punto central de nuestra vida.

 Continuará...  

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