Newsletter Seikyuji - 8 Abril 2020

Newsletter Seikyuji - 8 de Abril 2020
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Carta a nuestra Sangha, del maestro Raphaël Doko Triet, abad del templo


Queridos amigos,

El discípulo de Dokin, Dorin, practicó desde los nueve años. Tomó sus votos a la edad de 21 años y estudió el Sutra de Kegon. Más tarde, entró en el denso bosque de pinos del Monte Shimbo. Allí hizo zazen en la rama alta de un árbol. Por eso sus contemporáneos solían llamarle nido del cuervo porque los pájaros, especialmente las urracas, hacían sus nidos cerca de él.

Entre él y Hakurakuten, el prefecto del distrito, tuvo lugar una famosa conversación. Este último le dijo:
"Vives en un lugar muy peligroso.»
Dorin le dijo:
"¡Tú mismo estás en un lugar mucho más peligroso!»
Hakurakuten dice:
"¿Qué tiene de peligroso estar a cargo de esta provincia?»
"¿Cómo puedes decir que no estás en peligro cuando tus pasiones te queman como en el infierno y no dejas de preocuparte por esto y aquello? »
En ese momento el prefecto le preguntó cuál era la esencia del budismo.
Dorin citó las palabras de Shakyamuni:
"No hagas daño,
Practica el bien,
Deja que la conciencia se purifique a sí misma,
Esta es la enseñanza
De todos los Budas.»

El prefecto le dijo: "Un niño de tres años lo sabe.»
"Así es, un niño de tres años lo sabe", respondió Dorin, "pero un hombre de ochenta años no es capaz de practicarlo.»

La mayoría de vosotros ya conoce este mondo, y como el prefecto, probablemente pensáis que lo sabéis todo. Hemos estado haciendo zazen durante años, estudiando los textos de los antiguos, cantando los sutras, y ¿qué sabemos realmente?
Practicar es aprender y desaprender constantemente, y aprender y desaprender de nuevo, una y otra vez. Si este movimiento cesa, el peligro aparece.

¿Dónde está el verdadero peligro ? ¿De qué tenemos miedo?

He leído estos días que la expresión "compasión cansada" apareció hace unos años en Hong Kong, en una ciudad fronteriza, lugar de exilio y de refugiados. Esta expresión surgió de la fatiga de acoger refugiados, del hecho de estar cansado de tener compasión.

Debemos mantener nuestra capacidad para ver lo que es importante, para ver aquello de lo que debemos tener miedo, y recordar las palabras de San Agustín: "No eches a perder la utilidad de tu desgracia".»
Saber con claridad qué es lo que debemos temer, y qué es importante para nuestra vida, es como la tensión y la relajación que, en zazen, se armonizan inteligentemente.

Ryokan veneraba a Han Shan. Hay una clara filiación entre ellos dos. La lectura de sus poemas devuelve a la vida toda su ligereza.

Han Shan:
Sentado sobre una áspera roca
Susurra el torrente frío
Sereno, disfruto de la belleza de este lugar
En el vacío el acantilado está cubierto de niebla
Apacible es el lugar donde descanso
Bajo el sol oblicuo la sombra inclinada de los árboles
Contemplando la tierra del corazón,
Una flor de loto crece en el barro.


Una muy buena semana para todos

De mi alma a tu alma
Raphaël


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